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Enseñanza sobre la Castidad y Moral Sexual en el Catecismo de la Iglesia Católica

La parte del Catecismo de la Iglesia Católica que reproducimos a continuación trata sobre la virtud de la castidad y sobre la moral sexual, concretamente la doctrina sobre el 6o y 9o Mandamientos. Al reproducir estas secciones no hemos incluido aquellas que tratan sobre la homosexualidad, la anticoncepción y la reproducción artificial, porque cada uno de estos temas ha sido tratado aparte en otros artículos de "Documentación para la defensa de la vida y la familia" de Vida Humana Internacional. Por ello hemos omitido algunos números en este extracto del Catecismo. (Vida Humana Internacional © 1998 - Human Life Internacional)

 

Artículo 6
EL SEXTO MANDAMIENTO

 

"No cometerás adulterio" (Exodo 20:14; Deuteronomio 5:17).
"Habéis oído que se dijo: 'No cometerás adulterio'. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón" (Mateo 5:27-28).

 

I  "HOMBRE Y MUJER LOS CREO ..."

 

2331 "Dios es amor y vive en sí mismo un misterio de comunión personal de amor. Creándola a su imagen... Dios inscribe en la humanidad del hombre y de la mujer la vocación, y consiguientemente la capacidad y la responsabilidad del amor y de la comunión" (Juan Pablo II, Exhortación apostólica Familiaris consortio sobre la misión de la familia cristiana en el mundo actual, 1981, número 11).
"Dios creó el hombre a imagen suya ... hombre y mujer los creó" (Génesis 1, 27). "Creced y multiplicaos" (Génesis 1, 28); "el día en que Dios creó al hombre, le hizo a imagen de Dios. Los creó varón y hembra, los bendijo, y los llamó 'Hombre' en el día de su creación" (Génesis 5, 1-2).

2332 La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana, en la unidad de su cuerpo y de su alma. Concierne particularmente a la afectividad, a la capacidad de amar y de procrear y, de manera más general, a la aptitud para establecer vínculos de comunión con otro.

 

2333 Corresponde a cada uno, hombre y mujer, reconocer y aceptar su identidad sexual. La diferencia y la complementariedad físicas, morales y espirituales, están orientadas a los bienes del matrimonio y al desarrollo de la vida familiar. La armonía de la pareja humana y de la sociedad depende en parte de la manera en que son vividas entre los sexos la complementariedad, la necesidad y el apoyo mutuos.

 

2334 "Creando al hombre 'varón y mujer', Dios da la dignidad personal de igual modo al hombre y a la mujer" (Familiaris consortio, 22; véase también Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo, 1964, número 49). "El hombre es una persona, y esto se aplica en la misma medida al hombre y a la mujer, porque los dos fueron creados a imagen y semejanza de un Dios personal" (Juan Pablo II, Carta pastoral Mulieris dignitatem sobre la dignidad y vocación de la mujer, 1988, número 6).

 

2335 Cada uno de los dos sexos es, con una dignidad igual, aunque de manera distinta, imagen del poder y de la ternura de Dios. La unión del hombre y de la mujer en el matrimonio es una manera de imitar en la carnela generosidad y la fecundidad del Creador: "El hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne" (Génesis 2, 24). De esta unión proceden todas las generaciones humanas (véase Génesis 4:1-2, 25-26; 5:1).

 

2336 Jesús vino a restaurar la creación en la pureza de sus orígenes. En el Sermón de la Montaña interpreta de manera rigurosa el plan de Dios: "Habéis oído que se dijo: 'no cometerás adulterio'. Pues yo os digo: 'Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón'" (Mateo 5: 27-28). El hombre no debe separar lo que Dios ha unido (véase Mateo 19:6).
La Tradición de la Iglesia ha entendido el sexto mandamiento como referido a la globalidad de la sexualidad humana.

 

II LA VOCACIÓN A LA CASTIDAD

 

2337 La castidad significa la integración lograda de la sexualidad en la persona, y por ello en la unidad interior del hombre en su ser corporal y espiritual. La sexualidad, en la que se expresa la pertenencia del hombre al mundo corporal y biológico, se hace personal y verdaderamente humana cuando está integrada en la relación de persona a persona, en el don mutuo total y temporalmente ilimitado del hombre y de la mujer.

 

La virtud de la castidad, por tanto, entraña la integridad de la persona y la totalidad del don.

 

La integridad de la persona

 

2338 La persona casta mantiene la integridad de las fuerzas de vida y de amor depositadas en ella. Esta integridad asegura la unidad de la persona; se opone a todo comportamiento que la pueda lesionar. No tolera ni la doble vida ni el doble lenguaje (véase Mateo 5:37).

 

2339 La castidad implica un aprendizaje del dominio de sí, que es una pedagogía de la libertad humana. La alternativa es clara: o el hombre controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado (véase Eclesiástico 1:22). "La dignidad del hombre requiere, en efecto, que actúe según una elección consciente y libre, es decir, movido e inducido personalmente desde dentro y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa. El hombre logra esta dignidad cuando, liberándose de toda esclavitud de las pasiones, persigue su fin en la libre elección del bien y se procura con eficacia y habilidad los medios adecuados" (Gaudium et spes, 17).


 
2340 El que quiere permanecer fiel a las promesas de su bautismo y resistir las tentaciones debe poner los medios para ello: el conocimiento de sí, la práctica de una ascesis adaptada a las situaciones encontradas, la obediencia a los mandamientos divinos, la práctica de las virtudes morales y la fidelidad a la oración. "La castidad nos recompone; nos devuelve a la unidad que habíamos perdido dispersándonos" (San Agustín, Confesiones, 10:29; 40).

 

2341 La virtud de la castidad forma parte de la virtud cardinal de la templanza, que tiende a impregnar de racionalidad las pasiones y los apetitos de la sensibilidad humana.

2342 El dominio de sí es una obra que dura toda la vida. Nunca se la considerará adquirida de una vez para siempre. Supone un esfuerzo reiterado en todas las edades de la vida (véase Tito 2:1-6). El esfuerzo requerido puede ser más intenso en ciertas épocas, como cuando se forma la personalidad, durante la infancia y la adolescencia.

 

2343 La castidad tiene unas leyes de crecimiento; éste pasa por grados marcados por la imperfección y, muy a menudo, por el pecado. "Pero el hombre, llamado a vivir  responsablemente el designio sabio y amoroso de Dios, es un ser histórico que se construye día a día con sus opciones numerosas y libres; por esto él conoce, ama y realiza el bien moral según las diversas etapas de crecimiento" (Familiaris consortio, 34).

 

2344 La castidad representa una tarea eminentemente personal; implica también un esfuerzo cultural, pues "el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la sociedad misma están mutuamente condicionados"(Gaudium et spes, 25). La castidad supone el respeto de los derechos de la persona, en particular, el de recibir una información y una educación que respeten las dimensiones morales y espirituales de la vida humana.

 

2345 La castidad es una virtud moral. Es también un don de Dios, una gracia, un fruto del trabajo espiritual (véase Gálatas 5:22). El Espíritu Santo concede, al que ha sido regenerado por el agua del bautismo, imitar la pureza de Cristo (véase 1 Juan 3:3).

 

La totalidad del don de sí

 

2346 La caridad es la forma de todas las virtudes. Bajo su influencia, la castidad aparece como una escuela de donación de la persona. El dominio de sí está ordenado al don de sí mismo. La castidad conduce al que la practica a ser ante el prójimo un testigo de la fidelidad y de la ternura de Dios.

2347 La virtud de la castidad se desarrolla en la amistad. Indica al discípulo cómo seguir e imitar al que nos eligió como sus amigos (véase Juan 15:15), a quien se dio totalmente a nosotros y nos hace participar de su condición divina. La castidad es promesa de inmortalidad.


La castidad se expresa especialmente en la amistad con el prójimo. Desarrollada entre personas del mismo sexo o de sexos distintos, la amistad representa un gran bien para todos. Conduce a la comunión espiritual.

 

Los diversos regímenes de la castidad

 

2348 Todo bautizado es llamado a la castidad. El cristiano se ha "revestido de Cristo" (Gálatas 3: 27), modelo de toda castidad. Todos los fieles de Cristo son llamados a una vida casta según su estado de vida particular. En el momento de su Bautismo, el cristiano se compromete a dirigir su afectividad en la castidad.

 

2349 La castidad "debe calificar a las personas según los diferentes estados de vida: a unas, en la virginidad o en el celibato consagrado, manera eminente de dedicarse más fácilmente a Dios solo con corazón indiviso; a otras, de la manera que determina para ellas la ley moral, según sean casadas o célibes" (Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración Persona humana sobre algunas cuestiones de ética sexual, 1975, número 11). Las personas casadas son llamadas a vivir la castidad conyugal; las otras practican la castidad en la continencia.
"Existen tres formas de la virtud de la castidad: una de los esposos, otra de las viudas, la tercera de la virginidad. No alabamos a una con exclusión de las otras. En esto la disciplina de la Iglesia es rica" (San Ambrosio, Vida, 23).

 

2350 Los novios están llamados a vivir la castidad en la continencia. En esta prueba han de ver un descubrimiento del mutuo respeto, un aprendizaje de la fidelidad y de la esperanza de recibirse el uno y el otro de Dios. Reservarán para el tiempo del matrimonio las manifestaciones de ternura específicas del amor conyugal. Deben ayudarse mutuamente a crecer en la castidad.

 

Las ofensas a la castidad

 

2351 La lujuria es un deseo o un goce desordenados del placer venéreo. El placer sexual es moralmente desordenado cuando es buscado por sí mismo, separado de las finalidades de procreación y de unión.

 

2352 Por masturbación se ha de entender la excitación voluntaria de los órganos genitales a fin de obtener un placer venéreo. "Tanto el Magisterio de la Iglesia, de acuerdo con una tradición constante, como el sentido moral de los fieles, han afirmado sin ninguna duda que la masturbación es un acto intrínseca y gravemente desordenado". "El uso deliberado de la facultad sexual fuera de las relaciones conyugales normales contradice a su finalidad, sea cual fuere el motivo que lo determine". Así, el goce sexual es buscado aquí al margen de "la relación sexual requerida por el orden moral; aquella relación que realiza el sentido íntegro de la mutua entrega y de la procreación humana en el contexto de un amor verdadero" (Persona humana, 9).


Para emitir un juicio justo acerca de la responsabilidad moral de los sujetos y para orientar la acción pastoral, ha de tenerse en cuenta la inmadurez afectiva, la fuerza de los hábitos contraídos, el estado de angustia u otros factores psíquicos o sociales que reducen, e incluso anulan la culpabilidad moral.

 

2353 La fornicación es la unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio. Es gravemente contraria a la dignidad de las personas y de la sexualidad humana, naturalmente ordenada al bien de los esposos, así como a la generación y educación de los hijos. Además, es un escándalo grave cuando hay de por medio corrupción de menores.

 

2354 La pornografía consiste en dar a conocer actos sexuales, reales o simulados, fuera de la intimidad de los protagonistas, exhibiéndolos ante terceras personas de manera deliberada. Ofende la castidad porque desnaturaliza la finalidad del acto sexual. Atenta gravemente a la dignidad de quienes se dedican a ella (actores, comerciantes, público), pues cada uno viene a ser para otro objeto de un placer rudimentario y de una ganancia ilícita. Introduce a unos y a otros en la ilusión de un mundo ficticio. Es una falta grave. Las autoridades civiles deben impedir la producción y la distribución de material pornográfico.

 

2355 La prostitución atenta contra la dignidad de la persona que se prostituye, puesto que queda reducida al placer venéreo que se saca de ella. El que paga peca gravemente contra sí mismo: quebranta la castidad a la que lo comprometió su bautismo y mancha su cuerpo, templo del Espíritu Santo (véase 1 Corintios 6:15-20). La prostitución constituye una lacra social. Habitualmente afecta a las mujeres, pero también a los hombres, los niños y los adolescentes (en estos dos últimos casos el pecado entraña también un escándalo). Es siempre gravemente pecaminoso dedicarse a la prostitución, pero la miseria, el chantaje, y la presión social pueden atenuar la imputabilidad de la falta.

 

2356 La violación es forzar o agredir con violencia la intimidad sexual de una persona. Atenta contra la justicia y la caridad. La violación lesiona profundamente el derecho de cada uno al respeto, a la libertad, a la integridad física y moral. Produce un daño grave que puede marcar a la víctima para toda la vida. Es siempre un acto intrínsecamente malo. Más grave todavía es la violación cometida por parte de los padres (que se llama incesto) o de educadores con los niños que les están confiados.

 

III EL AMOR DE LOS ESPOSOS

 

2360 La sexualidad está ordenada al amor conyugal del hombre y de la mujer. En el matrimonio, la intimidad corporal de los esposos viene a ser un signo y una garantía de comunión espiritual. Entre bautizados, los vínculos del matrimonio están santificados por el sacramento.

 

2361 "La sexualidad, mediante la cual el hombre y la mujer se dan el uno al otro con los actos propios y exclusivos de los esposos, no es algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal. Ella se realiza de modo verdaderamente humano solamente cuando es parte integral del amor con el que el hombre y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte" (Familiaris consortio, 11):


"Tobías se levantó del lecho y dijo a Sara: 'Levántate, hermana, y oremos y pidamos a nuestro Señor que se apiade de nosotros y nos salve'. Ella se levantó y empezaron a suplicar y a pedir el poder quedar a salvo. Comenzó él diciendo: '¡Bendito seas tú, Dios de nuestros padres... tú creaste a Adán, y para él creaste a Eva, su mujer, para sostén y ayuda, y para que de ambos proviniera la raza de los hombres. Tú mismo dijiste: 'no es bueno que el hombre se halle solo; hagámosle una ayuda semejante a él'. 'Yo no tomo a ésta mi hermana con deseo impuro, mas con recta intención. Ten piedad de mí y de ella y podamos llegar juntos a nuestra ancianidad'. Y dijeron a coro: 'Amén, amén'. Y se acostaron para pasar la noche" (Tobías 8: 4-9).

 

2362 "Los actos con los que los esposos se unen íntima y castamente entre sí son honestos y dignos, y, realizados de modo verdaderamente humano, significan y fomentan la recíproca donación, con la que se enriquecen mutuamente con alegría y gratitud" (Gaudium et spes, 49). La sexualidad es fuente de alegría y de agrado:


"El Creador... estableció que en esta función (de generación) los esposos experimentasen un placer y una satisfacción del cuerpo y del espíritu. Por tanto, los esposos no hacen nada malo procurando este placer y gozando de él. Aceptan lo que el Creador les ha destinado. Sin embargo, los esposos deben saber mantenerse en los límites de una justa moderación" (Pío XII, Discurso, 29 de octubre de 1951).

 

2363 Por la unión de los esposos se realiza el doble fin del matrimonio: el bien de los esposos y la transmisión de la vida. No se pueden separar estas dos significaciones o valores del matrimonio sin alterar la vida espiritual de los cónyuges ni comprometer los bienes del matrimonio y el porvenir de la familia.


Así, el amor conyugal del hombre y de la mujer queda situado bajo la doble exigencia de la fidelidad y la fecundidad.
 
La fidelidad conyugal

 

2364 El matrimonio constituye una "íntima comunidad de vida y amor conyugal, fundada por el Creador y provista de leyes propias". Esta comunidad "se establece con la alianza del matrimonio, es decir, con un consentimiento personal e irrevocable" (Gaudium et spes, 48). Los dos se dan definitiva y totalmente el uno al otro. Ya no son dos, ahora forman una sola carne. La alianza contraída libremente por los esposos les impone la obligación de mantenerla una e indisoluble (véase Código de Derecho Canónico, 1983, canon 1056). "Lo que Dios unió, no lo separe el hombre" (Marcos 10: 9; véanse también Mateo 19:1-12; 1 Corintios 7:10-11).

 

2365 La fidelidad expresa la constancia en el mantenimiento de la palabra dada. Dios es fiel. El sacramento del Matrimonio hace entrar al hombre y la mujer en el misterio de la fidelidad de Cristo para con su Iglesia. Por la castidad conyugal dan testimonio de este misterio ante el mundo.
San Juan Crisóstomo sugiere a los jóvenes esposos hacer este razonamiento a sus esposas: "Te he tomado en mis brazos, te amo y te prefiero a mi vida. Porque la vida presente no es nada, mi deseo más ardiente es pasarla contigo de tal manera que estemos seguros de no estar separados en la vida que nos está reservada ... pongo tu amor por encima de todo, y nada me será más penoso que no tener los mismos pensamientos que tú tienes" (Homilía sobre Efesios, 20,8).

 

IV LAS OFENSAS A LA DIGNIDAD DEL MATRIMONIO

 

2380 El adulterio. Esta palabra designa la infidelidad conyugal. Cuando un hombre y una mujer, de los cuales al menos uno está casado, establecen una relación sexual, aunque ocasional, cometen un adulterio. Cristo condena incluso el deseo del adulterio (véase Mateo 5:27-28). El sexto mandamiento y el Nuevo Testamento prohíben absolutamente el adulterio (véanse Mateo 5:32; 19:6; Marcos 10:11; 1 Corintios 6:9-10). Los profetas denuncian su gravedad; ven en el adulterio la imagen del pecado de idolatría (véanse Oseas 2:7; Jeremías 5:7; 13:27).

2381 El adulterio es una injusticia. El que lo comete falta a sus compromisos. Lesiona el signo de la Alianza que es el vínculo matrimonial. Quebranta el derecho del otro cónyuge y atenta contra la institución del matrimonio, violando el contrato que le da origen. Compromete el bien de la generación humana y de los hijos, que necesitan la unión estable de los padres.

 

El divorcio

 

2382 El Señor Jesús insiste en la intención original del Creador que quería un matrimonio indisoluble (véanse Mateo5:31-32; 19:3-9; Marcos 10:9; Lucas 16:18; 1 Corintios 7:10-11), y deroga la tolerancia que se había introducido en la ley antigua (véase Mateo 19:7-9).
Entre bautizados católicos, "el matrimonio rato y consumado no puede ser disuelto por ningún poder humano ni por ninguna causa fuera de la muerte" (Código de Derecho Canónico, canon 1141).

2383 La separación de los esposos con permanencia del vínculo matrimonial puede ser legítima en ciertos casos previstos por el DerechoCanónico (véase Código de Derecho Canónico, cánones 1151-1155).


Si el divorcio civil representa la única manera posible de asegurar ciertos derechos legítimos, el cuidado de los hijos o la defensa del patrimonio, puede ser tolerado sin constituir una falta moral.

2384 El divorcio es una ofensa grave a la ley natural. Pretende romper el contrato, aceptado libremente por los esposos, de vivir juntos hasta la muerte. El divorcio atenta contra la Alianza de salvación de la cual el matrimonio sacramental es un signo. El hecho de contraer una nueva unión, aunque reconocida por la ley civil, aumenta la gravedad de la ruptura: el cónyuge casado de nuevo se halla entonces en situación de adulterio público y permanente:


"Si el marido, tras haberse separado de su mujer, se une a otra mujer, es adúltero, porque hace cometer un adulterio a esta mujer; y la mujer que habita con él es adúltera, porque ha atraído a sí al marido de otra" (San Basilio, Moral, Regla 73).

 

2385 El divorcio adquiere tambiÉn su carácter inmoral a causa del desorden que introduce en la cÉlula familiar y en la sociedad. Este desorden entraña daños graves: para el cónyuge, que se ve abandonado; para los hijos, traumatizados por la separación de los padres, y a menudo viviendo en tensión a causa de sus padres; por su efecto contagioso, que hace de él una verdadera plaga social.

 

2386 Puede ocurrir que uno de los cónyuges sea la víctima inocente del divorcio dictado en conformidad con la ley civil; entonces no contradice el precepto moral. Existe una diferencia considerable entre el cónyuge que se ha esforzado con sinceridad por ser fiel al sacramento del Matrimonio y se ve injustamente abandonado y el que, por una falta grave de su parte, destruye un matrimonio canónicamente válido (véase Familiaris consortio, 84).

 

Otras ofensas a la dignidad del matrimonio

 

2387 Es comprensible el drama del que, deseoso de convertirse al Evangelio, se ve obligado a repudiar una o varias mujeres con las que ha compartido años de vida conyugal. Sin embargo, la poligamia no se ajusta a la ley moral, pues contradice radicalmente la comunión conyugal. La poligamia "niega directamente el designio de Dios, tal como es revelado desde los orígenes, porque es contraria a la igual dignidad personal del hombre y de la mujer, que en el matrimonio se dan con un amor total y por lo mismo único y exclusivo" (Familiaris consortio, 19; véase también Gaudium et spes, 47). El cristiano que había sido polígamo está gravemente obligado en justicia a cumplir los deberes contraídos respecto a sus antiguas mujeres y sus hijos.

 

2388 Incesto es la relación carnal entre parientes dentro de los grados en que está prohibido el matrimonio (véase Levítico 18:7-20). San Pablo condena esta falta particularmente grave: "Se oye hablar de que hay inmoralidad entre vosotros ... hasta el punto de que uno de vosotros vive con la mujer de su padre ... en nombre del Señor Jesús ... sea entregado ese individuo a Satanás para destrucción de la carne ... " (1 Corintios 5: 1,4-5). El incesto corrompe las relaciones familiares y representa una regresión a la animalidad.

 

2389 Se puede equiparar al incesto los abusos sexuales perpetrados por adultos en niños o adolescentes confiados a su guarda. Entonces esta falta adquiere una mayor gravedad por atentar escandalosamente contra la integridad física y moral de los jóvenes que quedarán así marcados para toda la vida, y por ser una violación de la responsabilidad educativa.

 

2390 Hay unión libre cuando el hombre y la mujer se niegan a dar forma jurídica y pública a una unión que implica la intimidad sexual.


La expresión en sí misma es engañosa: ¿qué puede significar una unión en la que las personas no se comprometen entre sí y testimonian con ello una falta de confianza en el otro, en sí mismo, o en el porvenir?


Esta expresión abarca situaciones distintas: concubinato, rechazo del matrimonio en cuanto tal, incapacidad de unirse mediante compromisos a largo plazo (véase Familiaris consortio, 81). Todas estas situaciones ofenden la dignidad del matrimonio; destruyen la idea misma de la familia; debilitan el sentido de la fidelidad. Son contrarias a la ley moral: el acto sexual debe tener lugar exclusivamente en el matrimonio; fuera de éste constituye siempre un pecado grave y excluye de la comunión sacramental.

 

2391 No pocos postulan hoy una especie de "unión a prueba" cuando existe intención de casarse. Cualquiera que sea la firmeza del propósito de los que se comprometen en relaciones sexuales prematuras, éstas "no garantizan que la sinceridad y la fidelidad de la relación interpersonal entre un hombre y una mujer queden aseguradas, y sobre todo protegidas, contra los vaivenes y las veleidades de las pasiones" (Persona humana, 7). La unión carnal sólo es moralmente legítima cuando se ha instaurado una comunidad de vida definitiva entre el hombre y la mujer. El amor humano no tolera la "prueba". Exige un don total y definitivo de las personas entre sí (véase Familiaris consortio, 80).


 
Artículo 9
EL NOVENO MANDAMIENTO

 

"No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo (Exodo 20:17).
"El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón (Mateo 5:28).

2514 San Juan distingue tres especies de codicia o concupiscencia: la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida (véase 1 Juan 2:16). Siguiendo la tradición catequética católica, el noveno mandamiento prohíbe la concupiscencia de la carne; el décimo prohíbe la codicia del bien ajeno.

2515 En sentido etimológico, la "concupiscencia" puede designar toda forma vehemente de deseo humano. La teología cristiana le ha dado el sentido particular de un movimiento del apetito sensible que contraría la obra de la razón humana. El apóstol san Pablo la identifica con la lucha que la "carne" sostiene contra el "espíritu" (véase Gálatas 5:16,17,24; Efesios 2:3). Procede de la desobediencia del primer pecado (véase Génesis 3:11). Desordena las facultades morales del hombre y, sin ser una falta en sí misma, le inclina a cometer pecados (véase Concilio de Trento, DS 1515).

2516 En el hombre, porque es un ser compuesto de espíritu y cuerpo, existe cierta tensión, y se desarrolla una lucha de tendencias entre el "espíritu" y la "carne". Pero, en realidad, esta lucha pertenece a la herencia del pecado. Es una consecuencia de él, y, al mismo tiempo, confirma su existencia. Forma parte de la experiencia cotidiana del combate espiritual:
"Para el apóstol no se trata de discriminar o condenar el cuerpo, que con el alma espiritual constituye la naturaleza del hombre y su subjetividad personal, sino que trata de las obras -- mejor dicho, de las disposiciones estables --, virtudes y vicios, moralmente buenas o malas, que son fruto de sumisión (en el primer caso) o bien de resistencia (en el segundo caso) a la acción salvífica del Espíritu Santo. Por ello el apóstol escribe: 'si vivimos según el Espíritu, obremos también según el Espíritu' (Gálatas 5:25)" (Juan Pablo II, Carta Encíclica Dominum et vivificantem sobre el Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y del mundo, 1986, número 55).

 

I LA PURIFICACION DEL CORAZON

 

2517 El corazón es la sede de la personalidad moral: "de dentro del corazón salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones" (Mateo 15:19). La lucha contra la concupiscencia de la carne pasa por la purificación del corazón: "Mantente en la simplicidad, la inocencia y serás como los niños pequeños que ignoran el mal destructor de la vida de los hombres" (Pastor de Hermas, Mandamiento 2,1).

 

2518 La sexta bienaventuranza proclama: "Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" (Mateo 5:8). Los "corazones limpios" designan a los que han ajustado su inteligencia y su voluntad a las exigencias de la santidad de Dios, principalmente en tres dominios: la caridad (véanse 1 Timoteo 4:3-9; 2 Timoteo 2:22), la castidad o rectitud sexual (véanse 1 Tesalonicenses 4:7; Colosenses 3:5; Efesios 4:19). el amor de la verdad y la ortodoxia de la fe (véanse Tito 1:15; 1 Timoteo 1:3-4; 2 Timoteo 2:23-26). Existe un vínculo entre la pureza del corazón, la del cuerpo y la de la fe:


"Los fieles deben creer los artículos del Símbolo "para que, creyendo, obedezcan a Dios; obedeciéndole, vivan bien; viviendo bien, purifiquen su corazón; y purificando su corazón, comprendan lo que creen" (San Agustín, La fe y el Credo, 10,25).

2519 A los "limpios de corazón" se les promete que verán a Dios cara a cara y que serán semejantes a El (véanse 1 Corintios 13:12; 1 Juan 3:2). La pureza de corazón es el preámbulo de la visión. Ya desde ahora esta pureza nos concede ver según Dios, recibir al otro como un "prójimo"; nos permite considerar el cuerpo humano, el nuestro y el del prójimo, como un templo del Espíritu Santo, una manifestación de la belleza divina.

 

II EL COMBATE POR LA PUREZA

 

2520 El Bautismo confiere al que lo recibe la gracia de la purificación de todos los pecados. Pero el bautizado debe seguir luchando contra la concupiscencia de la carne y los apetitos desordenados. Con la gracia de Dios lo consigue:
mediante la virtud y el don de la castidad, pues la castidad permite amar con un corazón recto e indiviso; mediante la pureza de intención, que consiste en buscar el fin verdadero del hombre: con una mirada limpia el bautizado se afana por encontrar y realizar en todo la voluntad de Dios (véanse Romanos 12:2; Colosenses 1:10); mediante la pureza de la mirada exterior e interior; mediante la disciplina de los sentidos y la imaginación; mediante el rechazo de toda complacencia en los pensamientos impuros que inclinan a apartarse del camino de los mandamientos divinos: "la vista despierta la pasión de los insensatos" (Sabiduría 15:5); mediante la oración:


"Creía que la continencia dependía de mis propias fuerzas, las cuales no sentía en mí; siendo tan necio que no entendía lo que estaba escrito: que nadie puede ser continente, si tú no se lo das. Y cierto que tú me lo dieras, si con interior gemido llamase a tus oídos, y con fe sólida arrojase en ti mi cuidado" (San Agustín, Confesiones, 6,11,20).

 

2521 La pureza exige el pudor. Este es parte integrante de la templanza. El pudor preserva la intimidad de la persona. Designa el rechazo a mostrar lo que debe permanecer velado. Está ordenado a la castidad, cuya delicadeza proclama. Ordena las miradas y los gestos en conformidad con la dignidad de las personas y con la relación que existe entre ellas.

 

2522 El pudor protege el misterio de las personas y de su amor. Invita a la paciencia y a la moderación en la relación amorosa; exige que se cumplan las condiciones del don y del compromiso definitivo del hombre y de la mujer entre sí. El pudor es modestia; inspira la elección de la vestimenta. Mantiene silencio o reserva donde se adivina el riesgo de una curiosidad malsana; se convierte en discreción.

 

2523 Existe un pudor de los sentimientos como también un pudor del cuerpo. Este pudor rechaza, por ejemplo, los exhibicionismos del cuerpo humano propios de cierta publicidad o las incitaciones de algunos medios de comunicación a hacer pública toda confidencia íntima. El pudor inspira una manera de vivir que permite resistir a las solicitaciones de la moda y a la presión de las ideologías dominantes.

 

2524 Las formas que reviste el pudor varían de una cultura a otra. Sin embargo, en todas partes constituye la intuición de una dignidad espiritual propia al hombre. Nace con el despertar de la conciencia personal. Educar en el pudor a niños y adolescentes es despertar en ellos el respeto de la persona humana.

 

2525 La pureza cristiana exige una purificación del clima social. Obliga a los medios de comunicación social a una información cuidadosa del respeto y de la discreción. La pureza de corazón libera del erotismo difuso y aparta de los espectáculos que favorecen el exhibicionismo y los sueños indecorosos.

 

2526 Lo que se llama permisividad de las costumbres se basa en una concepción errónea de la libertad humana; para llegar a su madurez, ésta necesita dejarse educar previamente por la ley moral. Conviene pedir a los responsables de la educación que impartan a la juventud una enseñanza respetuosa de la verdad, de las cualidades del corazón y de la dignidad moral y espiritual del hombre.

 

2527 "La buena nueva de Cristo renueva continuamente la vida y la cultura del hombre caído; combate y elimina los errores y males que brotan de la seducción, siempre amenazadora, del pecado. Purifica y eleva sin cesar las costumbres de los pueblos. Con las riquezas de lo alto fecunda, consolida, completa y restaura en Cristo, como desde dentro, las bellezas y cualidades espirituales de cada pueblo o edad" (Gaudium et spes, 58).

 

1[1] Declaración de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales. Reunión en Roma, 17 de octubre de 2003 sobre la reciente cobertura informativa de la BBC a propósito de asuntos católicos.
2[2] Cf. por ejemplo, la carta abierta de la Society for the Protection of Unborn Children’s, de 27 de octubre de 2003 al Sr. Greg Dyke, Director General de la BBC Broadcasting House sobre el programa de la serie Panorama de la BBC, Sex & the Holy City, en la que se dice “Sex & the Holy City no sólo dejó de apoyar tan serias imputaciones con evidencias objetivas y verificables, sino que hizo muchas otras llamadas apoyando la tesis del programa, soslayando la evidencia estadística, médica y científica de fuentes de reconocida autoridad”. Esta carta abierta facilita referencias que sostienen esta aseveración. Cf. la carta del Forum de Mujeres Polacas a la Embajada del Reino Unido, de 16 de octubre de 2003: “Nos hemos sentido muy ofendidas por los sofismas y mentiras presentadas por el programa Panorama de la BBC1, especialmente dado el contexto de las celebraciones del 25º Aniversario del Papa Juan Pablo II”.
3[3] Sobre el término “profiláctico”; en general los condones son usados como “contraceptivos” (esto es, para prevenir la concepción) y/o “profilácticos” (esto es, para evitar la transmisión de enfermedades).
4[4] Para más información sobre la materia, cf. parr. 16 de este texto, más abajo.
5[5] Para más detalles, ver parrs. 6-13 de este texto.
6[6] Un mensaje de paz, 30 de julio de 2001, tratado durante la Sesión Plenaria de los Obispos Católicos de África del Sur. Conferencia en el Seminario de S. Pedro. Pretoria.
7[7] 100 Cuestiones y respuestas sobre el ‘síndrome de inmunodeficiencia adquirida’ y la actitud de los católicos, febrero de 2002, n. 55.
8[8] Conferencia Episcopal de las Islas Filipinas, In the compassion of Jesus, Carta Pastoral sobre el SIDA, 23 de enero de 2003.
9[9] Administrative Board, Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, The Many Faces of AIDS: A Gospel Response, noviembre de 1987. Cf. también la carta de Su Eminencia Card. Joseph Ratzinger al Pro-Nuncio Apostólico en los Estados Unidos, Arzobispo Pio Laghi, 29 de mayo de 1988.
10[10] Para más información, cf. parr. 13 de este texto, más abajo.
11[11] Juan Pablo II, Const. Apost. Pastor bonus, art. 141.3.
12[12] Nota n. 6 del texto de D. Tettamanzi: Ministerio de Salud. Comisión nacional para la lucha contra el SIDA. Ferma l’AIDS. Vinci la vita. Se trata de un póster desplegable dirigido a jóvenes.
13[13] Nota n. 7 del texto de D. Tettamanzi: Cf. Aa.Vv., Quale è il grado effettivo di protezione dall’HIV del profilattico?, en Medicina e Morale, 5 (1994), pp. 903-925; L. Ciccone, Aspetti etici della prevenzione della infezione da HIV, in Medicina e Morale, 2 (1996), pp. 277-278; E. Sgreccia, A proposito delle campagne di prevenzione dell’AIDS, en Medicina e Morale, 4 (1999), pp. 637-639; J. Suaudeau, Le “sexe sûr” et le préservatif face au défi du SIDA, en Medicina e Morale, 4 (1997), pp. 689-726.
14[14] Dionigi Tettamanzi, Nuova bioetica cristiana, Piemme, Casale Monferrato 2000, pp. 418-419. Y prosigue: “Pero con el profiláctico está en cuestión otra eficacia: no tanto ‘técnica’, en relación al método empleado, como aquella que podemos denominar ‘cultural’. Si es verdad que el vehículo de difusión del virus del SIDA es el comportamiento sexual ‘desordenado’, la prevención verdadera y plenamente eficaz no consiste en favorecer tal comportamiento sexual desordenado, ni siquiera con la provisión de una cierta ‘barrera’, sino en orientar y favorecer un comportamiento sexual ‘ordenado’. Si uno queda prisionero de la lógica del sexo ‘desordenado’, las precauciones técnicas resultan excesivamente débiles respecto a un impulso que ni siquiera indirectamente es contrastado”.
15[15] Cf. Elio Sgreccia, Manuale di Bioetica, Vol 2: Aspetti medico-sociali, Vita e Pensiero, Milán 1991, p. 266.
16[16] Cf. Dionigi Tettamanzi, Nuova bioetica cristiana, Piemme, Casale Monferrato 2000, pp. 420.
17[17] Cf. G. Morra, Lotta all’AIDS. Tecnica e scienza da sole sono una fragile barriera, en Avvenire, 7 de febrero de 1987, p. 1, citado en Dionigi Tettamanzi, Nuova bioetica cristiana, Piemme, Casale Monferrato 2000, pp. 421.
18[18] Simon & Schuster, 1987. Como citado en J. P. M. Lelkens, AIDS: il preservativo non preserva. Documentazione di una truffa, in Studi Cattolici, Milano (1994) 405: 722.
19[19] J. P. M. Lelkens, AIDS: il preservativo non preserva. Documentazione di una truffa, in Studi Cattolici, Milano (1994) 405: 722, cita como fuente la siguiente: Revista medica olandese 135 (1991): 41.
20[20] Cf. por ejemplo, S. G. Arnold, J. E. Whitman C. H. Fox y M. H. Cottler-Fox, Latex Gloves not Enough to Exclude Viruses, en Nature 335 (1988) 6185: 19. B. A. Hermann, S. M. Retta y L. E Rinaldi, citado en A Simulated Physiologic Test of Latex Condoms, en la 5th International Conference on AIDS, Montreal 1989 (Abstracts WAP 101); de los 69 condones probados, hubo una relativa permeabilidad de microesferas mayores que el VIH en 6 de ellos. Ver también B. A. Rozenzweig, A. Even y L. E. Budnick, Observations of Scanning Electron Microscopy Detected Abnormalities of Non-lubricated Latex Condoms, en Contraception 53 (1996) 1: 49-53. Todos ellos citados en Jacques Suaudeau, Sesso sicuro, en Pontificio Consejo para la Familia (cuidado por), Lexicon. Termini ambigui e discussi su famiglia, vita e questioni etiche, Edizioni Dehoniane Bologna, 2003, pp. 797-798.
21[21] Por el periodista Allan Parachini, en el periódico Los Angeles Times, 28 de agosto de 1987, en http://www.aegis.com/news/lt/1987/LT870807.html.
22[22] El artículo dice también: “Entre otras cosas la asociación [the Health Industry Manufacturers Association, que es el grupo comercial de la industria del preservativo] ha insistido, ante funcionarios de los presupuestos federales, en que la investigación depende sólo de pruebas realizadas con estándares establecidos por los productores de preservativos, en que se permitió a las empresas de profilácticos suministrar todos los profilácticos empleados en la prueba, y en que fueron estudiados sólo productos corrientemente en venta en los Estados Unidos … los documentos indican que el intento de forzar importantes correcciones en este estudio sobre preservativos estuvo aparentemente motivado por las preocupaciones de la industria de que dicha investigación pudiera concluir que los preservativos confeccionados en los Estados Unidos no son capaces normalmente de prevenir consistentemente la difusión del VIH”.
23[23] Allan Parachini, en el periódico Los Angeles Times, 12 de septiembre de 1989 (accesible por internet; sitio:http://www.aegis.com/news/lt/1989/LT890904.html). Las pruebas emplearon ingenios que simulaban las situaciones forzadas de las relaciones sexuales, e incluyeron varios criterios, incluyendo inflado de agua y aire, estiramientos y otros factores.
24[24] Cf. B. A. Rozenzweig, A. Even and L. E. Budnick, Observations of Scanning Electron Microscopy Detected Abnormalities of Non-lubricated Latex Condoms, in Contraception, 53 (1996): 49-53, según cita de Jacques Suaudeau, Sesso sicuro, en Lexicon, p. 798.
 
25[25] The Guardian, Special Report, 13 de octubre de 2003
26[26] Willard Cates, How Much Do Condoms Protect Against Sexually Transmitted Diseases?, en IPPF Medical Bulletin, 31 (Feb. 1997) 1: 2-3. Citado por SEICUS, Condoms Are Effective in Preventing HIV/STD Transmission, in SHOP Talk (School Health Opportunities and Progress) Bulletin, 25 de abril de 1997 Vol. 2, fasc. 2.
 
27[27] Cf. Workshop Summary: Scientific Evidence on Condom Effectiveness for Sexually Transmitted Disease Prevention, 20 July 2001, pp. 1-2. The Workshop Summary ( http://www.niaid.nih.gov/dmid/stds/condomreport.pdf.).
 
28[28] Workshop Summary, p. 2.
29[29] Workshop Summary, p. 14.
30[30] Workshop Summary, pp. 14-23.
31[31] Workshop Summary, pp. 23-26.
32[32] Centers for Disease Control and Prevention, National Vital Statistics Report, vol. 49, n. 12, 9 de octubre de 2001.
 
33[33] Friday Fax, Vol 4 (17 de agosto de 2001) Núm. 35 (http://www.c-fam.org). Este informe cita una declaración emitida por el Physicians Consortium, el congresista jubilado Dr. Tom Coburn, el congresista Dr. Dave Weldon, y la Catholic Medical Association.
34[34] J. Thomas Fitch, MD, Curtis Sine, MD, W. David Hager, MD, Joshua Mann, MD, MPH, Mary B. Adam, MD, y Joe McIlhaney, MD, Condom Effectiveness. Factors that Influence Risk Reduction, en Sexually Transmitted Diseases 29 (diciembre de 2002) 12: 811-817. Este trabajo analiza el Workshop Summary, los estudios considerados por el Workshop Summary, y otros trabajos publicados después de que tuviera lugar este encuentro. Los Dres. Fitch, Hager, Adam y McIlhaney, habian participado también en dicha reunión.
35[35] Eficacia, efectividad, error del método, error del usuario, uso perfecto, siempre usado, nunca usado, uso típico.
36[36] “Dado el riesgo de infección siempre presente, no se debe esperar que el empleo del preservativo prevenga la infección”. Fitch et al, Condom Effectiveness, p. 812.
37[37] Cualidades mecánicas de los materiales del condón, modo de transmisión de las ETS, errores de método (deslizamiento y rotura), error del usuario (uso inconsistente o incorrecto), inefectividad ante ETS, presencia de otras ETS, edad y sexo, numero de exposiciones, etc.
38[38] Fitch et al, Condom Effectiveness, p. 812.
39[39] Human Life International, Fact Sheet on Condom Failure, http://www.hli.org/Fact%20Sheet%20on%20Condom%20Failure.html, refiere como fuente al ya citado Willard Cates, How Much Do Condoms Protect Against Sexually Transmitted Diseases?, en IPPF Medical Bulletin, 31 (febrero de 1997) 1: 2-3. Cf. también otrás páginas de internet sobre preservativo de Human Life International, en http://www.hli.org/bbc.html.
 
40[40] Organización Mundial de la Salud, Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000.
41[41] Organización Mundial de la Salud, Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000.
42[42] El índice de embarazos de Pearl es un método estandar de comparación de efectividad de métodos contraceptivos. Mide el número de embarazos que ocurren al ser usado por 100 mujeres durante un año.
43[43] Cf. por ejemplo, los numerosos estudios mencionados por los ya citados J. Suaudeau, Sesso sicuro, en Lexicon, pp. 795-817, y J. P. M. Lelkens, AIDS: il preservativo non preserva. Documentazione di una truffa, en Studi Cattolici, Milán (1994) 405: 718-723. Cierto número de estudios hipotizan que, entre otros factores, el proceso de vulcanización puede contribuir a la irregularidad de la superficie de latex y a la presencia de microscópicos poros.
44[44] Mike Kubic, New Ways to Prevent and Treat AIDS, in FDA Consumer, enero-febrero de 1997 (revisado en mayo de 1997 y enero de 1998; disponible en internet en el sitio http://www.fda.gov/fdac/features/1997/197_aids.html).
45[45] Periódico O Globo, 15 de noviembre de 2003
46[46] David Bornstein, Brazil’s First Consumer Protection Agency, en Journal (of Civitas International) vol 2 (mayo-junio de 1998) núm. 3. Y prosigue: “Johnson & Johnson hizo publicar inmediatamente anuncios de una página entera en los periódicos de difusión nacional, atacando al IDEC [Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor]. Johnson & Johnson contrató expertos en estadística para atacar el estudio de IDEC, que había sido guiado por un laboratorio holandés independiente. Sin embargo, el ministro brasileño de sanidad tomó en serio este informe y ordenó retirar a nivel nacional Jontex® y las otras cuatro ofendidas marcas” (tomado de http://www.civnet.org/journal/issue7/rpdborn.htm).
47[47] R. F. Baker, R. Sherwin, G. S. Bernstein y R. M. Nakamura, Precautions When Lightning Strikes During the Monsoon: The Effect of Ozone on Condoms, en Journal of American Medical Association 260 (1988) 10: 1404-1405.
48[48] Mike Kubic, New Ways to Prevent and Treat AIDS, in FDA Consumer, enero-febrero de 1997 (revisado en mayo de 1997 y enero de 1998; disponible en internet en el sitio http://www.fda.gov/fdac/features/1997/197_aids.html).
49[49] Mike Kubic, New Ways to Prevent and Treat AIDS, in FDA Consumer, enero-febrero de 1997 (revisado en mayo de 1997 y enero de 1998; disponible en internet en el sitio http://www.fda.gov/fdac/features/1997/197_aids.html).
50[50] Cf. J. Suaudeau, Sesso sicuro, en Lexicon, pp. 795-817 y también CDC, Update: Barrier Protection Against HIV Infection and Other Sexually Transmitted Diseases, MMWR, 42 (Aug 6, 1993) 30: 589-591,597, que cita a Saracco A, Musicco M, Nicolosi A, et al. Man-to-woman sexual transmission of HIV: longitudinal study of 343 steady partners of infected men, en J Acquir Immune Defic Syndr (1993) 6: 497-502: “En otro estudio de parejas serodiscordantes (mujeres seronegativas con partner infectado por VIH), hubo seroconversión en tres mujeres (2%) de entre 171 parejas usuarias consistentes … Cuando se considera el riesgo persona-años, la tasa de transmisión VIH en parejas que declaran un uso consistente de preservativo fue del 1,1% de personas-año observadas …”. Cf. también Francisco Guillén Grima e Inés Aguinaga Ontoso, Efectividad de los preservativos en la prevención de la infección por VIH en parejas de personas seropositivas, in Med Clin (Barc) (1995) 105: 541-548 (el Dr. Guillén Grima es profesor titular de la Universidad Pública de Navarra [España]; ambos autores están en relación con el Área de de Salud y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Pamplona). Davis y Weller (1999) informaron de que a pesar de un 100% de uso de condón, se produjeron un 9 por mil personas-año de seroconversiones (VIH negativo a VIH positivo).
51[51] Workshop Summary, p. 14.
52[52] Cf. J. Suaudeau, Sesso sicuro, en Lexicon, pp. 795-817 y también Mike Kubic, New Ways to Prevent and Treat AIDS, en FDA Consumer, enero-febrero de 1997 (revisado en mayo de 1997 y enero de 1998; disponible en internet en el sitio http://www.fda.gov/fdac/features/1997/197_aids.html).
53[53] Davis, Karen, R., y Weller, Susan C., The Effectiveness of Condoms in Reducing Heterosexual Transmission of HIV, en Family Planning Perspectives, noviembre/diciembre 1999, pp. 272-279.
 
54[54] Cf. CDC, Update: Barrier Protection Against HIV Infection and Other Sexually Transmitted Diseases, MMWR, 42 (6 de agosto de 1993) 30: 589-591,597.
55[55] If Someone tells You a Condom will keep you Safe…, folleto del The Medical Institute for Sexual Health, Austin, Texas
56[56] If Someone tells You a Condom will keep you Safe…, folleto del The Medical Institute for Sexual Health, Austin, Texas. Y añade: “Las buenas intenciones no pueden protegerte. Cerca del 15% de las parejas que confían en los preservativos para evitar el embarazo quedarán embarazadas durante el primer año de uso. Incluso si tú lo has usado consistentemente y correctamente, del 2 al 4% de preservativos fallan, se rompen o se deslizan. Y entonces no estás, precisamente, en riesgo de quedar embarazada”.
 
57[57] Hearst, N. and Hulley, S.B., Preventing the Heterosexual Spread of AIDS. Are We Giving Our Patients the Best Advice?, en Journal of the American Medical Association, 259 (1998), 16, pp. 2428-2432. Ver con especial cuidado la pág. 2.431.
58[58] Véase el gráfico que muestra un incremento casi paralelo entre la difusión del VIH/SIDA y la distribución de preservativos por USAID, de 1984 a 2003, en Population Research Institute Review (mayo-junio de 2003), p. 10, resumiendo datos tomados de la Harvard School of Public Health, de UNAIDS, y del Kaiser Family Foundation.
 
59[59] Cf. Condom Lobby Drives AIDS Debate Besides Abstinence Success in Africa, en Friday Fax Vol. 5 (13 de diciembre de 2002) No. 51.
60[60] En USAID, Project Lessons Learned, Case Study, septiembre de 2002. p. 11, Cuadro sinóptico: Simulation of Uganda HIV Dynamics: Potential impact of similar behavior change in South Africa by 2000. La fuente del cuadro sinóptico es: Stoneburner, RL, Low-Beer D. Analyses of HIV trend and behavioral data in Uganda, Kenya, and Zambia, in Abstract ThOrC734. XIII International AIDS Conference, Durbán, Suráfrica, 7-14 de julio de 2000.
                En la misma página, el Estudio de un caso añade, con el encabezamiento A “social vaccine” in Africa? (Can this success be replicated?): “Hay que recordar que muchos de los elementos de la respuesta ugandesa, tales como un apoyo político de alto nivel, una planificación descentralizada, y respuestas multi-sectoriales, no afectan directamente la tasa de infección VIH. La conducta sexual puede cambiar por sí misma con la seroincidencia. De acuerdo con Stoneburner, el efecto de laa intervenciones preventivas del VIH en Uganda (principalmente la reducción del número de partners) durante la década transcurrida parece haber tenido un impacto potencial similar a una vacunación médica del 80% de eficacia”.
 
61[61] Disponible en el sitio de internet de la Organización Mundial de la Salud: http://www.who.int/hiv/pub/epidemiology/epi2003/en/.
62[62] Cf. Dr. Rene Josef Bullecer, Telling the Truth: AIDS Rates for Thailand and the Philippines; el autor es Director Ejecutivo de Human Life International-Visayas Mindanao, Philippines, y Director de AIDS-Free Philippines. También informa que: “En 1991 el Programa para Tailandia, de 1999, de la OMS (Organización Mundial de la Salud), preveía 60.000 a 80.000 casos de VIH/SIDA para Tailandia y entre 80.000 y 90.000 casos para Filipinas”. En 1999 hubieron 755.000 casos en Tailandia (65.000 muertes) y 1.005 casos en las Filipinas (255 muertes). Cf. http://www.hli.org/thailand%20and%20philippines%20 aids%20rates. html.
63[63] Cf. Conferencia Episcopal de las Islas Filipinas, Carta Pastoral sobre el SIDA In the Compassion of Jesus, 23 de enero de 1993, y la Carta Pastoral del Cardenal Jaime Sin, Subtle Attacks against Family and Life, de 9 de julio de 2001.
64[64] Desde el corazón de África, nuevas estrategias preventivas contra el sida, en el periódico Diario de Navarra, 1 de diciembre de 2003.
65[65] Según estos autores, más del 70% de las nuevas infecciones de VIH en algunas regiones africanas podrían ser parenterales, principalmente por re-utilización de jeringuillas. Cf. Gisselquist, David, Potterat, John, J. et all., Mounting Anomalies in the Epidemiology of HIV in Africa: Cry the Beloved Paradigm, in International Journal of STD & AIDS, 2003/14, pp. 144-147; Gisselquist, David, Potterat John J. et al., Let it Be Sexual: How Health Care Transmission of AIDS in Africa was Ignored, en International Journal of STD & AIDS, 2003/14, pp. 148-161; y British Medical Journal Asserts Coverup in African AIDS Pandemic Claims. AIDS Crisis Caused by Bad Medicine, Not Sex, in Friday Fax Vol 6 (28 de febrero de 2003): 10.
66[66] Tabaco versus SIDA: una comparación, en el periódico El Diario de Hoy (El Salvador) Editorial, Tema del momento, http://www.elsalvador.com/noticias/2003/
06/02/editorial/edito5.html
67[67] Varios grupos han propuesto o han tomado iniciativas con este fin. Cf., entre otros, el suplemento al número 3 de la publicación La Lettre (diciembre de 1995) del grupo Famille et Liberté, sobre política de prevención de SIDA en Francia, La politique de prevention du sida en France.
68[68] Cf. el Mensaje para el Día Mundial contra el SIDA, Una palabra de amor y esperanza para las familias y las personas afectadas por el terrible mal del Cardenal Javier Lozano Barragán, Presidente del Pontificio Consejo para la Salud, de 30 de noviembre de 2003.
69[69] Esta consideración permanece verdadera para quellos que se involucran en conductas de riesgo heterosexual u homosexual, usuarios de drogas y otros individuos considerados como de alto riesgo.
70[70] El virus del SIDA y otros microorganismos causantes de ETS pueden también transmitirse de otras maneras, como inyecciones, transfusión de sangre contaminada, contacto con membranas mucosas, etc.
71[71] Cf. Juan Pablo II, Evangelium vitae, 25 de marzo de 1995, y Familiaris consortio (22 de noviembre de 1981), entre otros. Cf. también Pontificio Consejo para la Familia, Sexualidad humana: verdad y significado. Orientaciones educativas en familia, Ciudad del Vaticano, 8 de diciembre de 1995.
72[72] Que, por otro lado, parece improbable, al menos con la actual estructura de los preservativos, dada la tendencia humana a no usar consistentemente y correctamente siempre el condón, y dados los otros modos posibles de infección de ETS, tales como por contacto con la piel fuera del area cubierta por el preservativo.
73[73] OMS, Estrategia Mundial de prevención y lucha contra el sida: Actualización de 1992. Ginebra: OMS, 1992 (WHA45/29), como citado en Francisco Guillén Grima e Inés Aguinaga Ontoso, Efectividad de los preservativos en la prevención de la infección por VIH en parejas de personas seropositivas, in Med Clin (Barc) (1995) 105: 541-548.
74[74] L. Montagnier, AIDS: natura del virus, en Aa. Vv., Vivere: perché? L’AIDS, Acts of the Fourth International Conference organized by the Pontifical Council for Health Pastoral Care, Ciudad del Vaticano, 13-15 de noviembre de 1989, en Dolentium Hominum 5 (1990) 13: 52.
75[75] Citado por K. April et al. en Qual è il grado effettivo di protezione dall’Hiv del profilattico?, en Medicina e Morale, vol 44 (1994): 922
76[76] Mauro Moroni, en un trabajo presentado en Milano Medicina 1987, citado por Lino Ciccone, Bioetica. Storia, princìpi, questioni, Edizioni Ares, Milán 2003, p. 380.
77[77] Lino Ciccone, Bioetica. Storia, princìpi, questioni, Edizioni Ares, Milan 2003, p. 380.
78[78] La cita final es de G. Pascetto et al., Ginecologia e Ostetricia, 1. Ginecologia, Editrice Universo, Roma 2001, p. 482. El texto es de Lino Ciccone, Bioetica. Storia, princìpi, questioni, Edizioni Ares, Milan 2003, p. 381.
79[79] En pro de una auténtica educación sexual, en Cardenal Alfonso López Trujillo, Familia, vida y nueva evangelización, EVD, Estella (Navarra) 2000, 277-298.
80[80] 1 Cor 10, 13.
81[81] Juan Pablo II, Carta Apost. Mulieris dignitatem, 15 de agosto de 1988, números 7 y 18.
82[82] Cf. F. Botturi, Dialettica dell’amore e costruzione familiare, in Anthropotes 17 (2001): 255-273.
83[83] Livio Melina, La promozione di una cultura della famiglia dal punto di vista morale, en Anthropotes, 19 (2003): 32.
84[84] Juan Pablo II durante la visita ad limina de los Obispos de la región Este 2 del Brasil, 16 de noviembre de 2002.
85[85] Livio Melina, La promozione di una cultura della famiglia dal punto di vista morale, en Anthropotes, 19 (2003): 32.
 
86[86] Livio Melina, La promozione di una cultura della famiglia dal punto di vista morale, en Anthropotes, 19 (2003): 33-34.
87[87] Cf. J. Suaudeau, Profilattici e valori familiari: A proposito dell’espansione
dell’Hiv/Aids, en L’Osservatore Romano, 5 de abril de 2000, así como la clarificación posterior publicada en la edición semanal en inglés de L’Osservatore Romano, 27 de septiembre de 2000, p. 2.

 

Fuente: © Vida Humana Internacional, 1998 - Human Life Internacional Comentarios imprimir Imprimir